Mezuak

Natura zoragarria: izurdea ortzadarrean

Irudia
 

Juntando letras (Cora)

  Solo trascendió la última parte de lo hablado, que se convirtió de inmediato en protagonista de las primeras páginas de la vida que estábamos a punto de estrenar. Es lo único que puedo añadir sobre semejante acontecimiento a esta crónica, pero diría que fue, sin duda, lo más relevante. — ¿Sabes?, una chica de tu misma edad, con un pelo súper rubio que parece un arbusto salvaje, ojos muy verdes, largas piernas y sonrisa de primavera ha entrado esta mañana en la panadería para preguntar por ti —le dijo Anna—. Me ha pedido que te diga que se llama Cora. Nikki soñó aquella noche con brujas buenas, luciérnagas de seda y una nueva-amiga-mejor-amiga de pelo amarillo, ojos verdes, sonrisa de primavera y piernas larguiruchas como las suyas.

Urte Berri On!

Irudia
 

Txundidura sentipenetik haratago

Irudia
  “The Miraculous From the Material”  Alan Lightman-en liburu berriaren izenburua da. Ez dut amaitu oraindik, baina orrialdeak pasa ahala kontu interesgarri asko deskubritzen ari naiz eta, bidean, edo bidaian, gozatzen. Erraz irakurtzen da, gainera. Halare, esaldi bat komentatu edo destakatu nahi nuen, egileak berak helburu gisa nabarmentzen duen bat: «H arridura edo txundidura sentipenarekin bakarrik ikusi ohi ditugun  natura-gertakizunei buruzko  galderak planteatzea eta erantzutea da liburu honen xedea». Ez da helburu makala, baina abiapuntua ere ez, batez ere naturan sortzen diren gertakizunen aurrean begiak ondo irekita baditugu. Gauza handia baita txundidura sentipena. Are gehiago fenomenoak ulertzera iristen bagara, horrek magia pixka bat ken badiezaieke ere.  Sarreran, honi ere heltzen dio egileak, edo ez dio ihes egiten behintzat. «Esperientzia espiritual» bezala definitzen ditu berak, sentipenekin lotuak: beste gizakiekin edota kosmosarekin senti ditza...

Juntando letras (la trampa)

  En este punto, la pareja de cisnes que teníamos enfrente se cruzó una de las miradas que ya habíamos percibido durante la primera visita. Pero no acertamos a interpretarla. Allí estaba pasando algo que desconocíamos. Creo que tanto a Sara como a mí nos saltaron las alarmas en automático. Reconozco que en aquel instante creí vislumbrar dos buitres negros tras la fachada blanca y pura. No me siento orgulloso de ello. — Me temo que os mentimos hace un mes.   La palabra «mentir» y la voz de Miriam no casaban, no encajaban una con otra. La ausencia de concordancia era tal que nos pilló por sorpresa. «Una trampa, hemos caído en una maldita trampa», recuerdo que pensé.  

Juntando letras (increíble)

Agradecidos y abrumados, nos íbamos quedando sin pretextos ni coartadas. Y sí, también estábamos entusiasmados, aterrados, seducidos, frenéticos, impacientes e histéricos. L os Zimmer mantuvieron todo lo que nos propusieron el día que nos conocimos.  Así que e l futuro desplegaba sus velas y nos invitaba a subir a bordo. Su coherencia era increíble, en sus dos acepciones: 1.- Que no puede creerse o es muy difícil de creer. 2.- Impresionante, extraordinario.

Etxeak

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Hankadun etxea, ainguradun etxea, bizkarrean basoa duena,                                                    babesle, eta begietan belardi zabal bat,                                                         abenturazale, itsasoaren ertzean dagoen etxe baten antzekoa da. 

Juntando letras (frases sueltas)

Un aullido triste nos acompañó mientras dejábamos atrás el pueblo. Sara y Nikki apenas trinaron ni maullaron en la primera hora de viaje.  Agradecidos y abrumados, nos íbamos quedando sin pretextos ni coartadas. Y sí, también estábamos entusiasmados, aterrados, seducidos, frenéticos, impacientes e histéricos. Nikki vio de lejos a Anna, y sus ágiles piernas de perdiz la llevaron veloz a sus brazos extendidos. Hay amores que brotan así, directamente de la tierra, instantáneos, imparables.

Juntando letras (las manos impacientes de Anna)

  — Papá me enseñó muy pronto los secretos de la panadería. Bueno, casi todos. Él elabora un pan especial los domingos y no consigo que me salga igual. Yo creo que me oculta algún ingrediente o una parte del proceso, pero él asegura que solo es debido a que soy joven y a que mis manos son demasiado impacientes todavía. Se ha convertido en un desafío para mí. El aludido debía de estar ocupado, porque la campanilla de la entrada sonaba, a ratos, constantemente. — ¡Qué suerte tienen contigo! —exclamó, sincera, Sara, mientras Nikki se acercaba con disimulo a mirar las manos de Anna. La hija de los Zimmer se percató del ademán y sus dedos, de pronto, comenzaron a tamborilear, cada vez más fuerte, hasta galopar con estrépito en la mesa de madera, como si se aburrieran tras quince minutos de charla y quisieran partir a conocer otros mundos. — ¿Los ves, Nikki? Son mis famosos dedos impacientes. Todos reímos como alocados pájaros carpinteros.

My friend Mary Oliver

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Every word was important to Mary Oliver, but the endings of her short writings and poems were often very special. They were no doors to be closed, but windows to new worlds, new beginnings. I love Mary Oliver's "My friend Walt Whitman". Especially when she stitches her own words with Whitman's for the ending. «I learned that the poem was made not just to exist, but to speak --to be company. It was everything that was needed, when everything was needed. I remember the delicate, rumpled way into the woods, and the weight of the books in my pack. I remember the ramblig, and the loafing --the wonderful days when, with Whitman,     I tucked my trowser-ends in my boots and went and had a good time». So here I go too, into the woods, with Mary Oliver as my companion, teacher and trail-blazer. It will be a great day!

Juntando letras (La escoba de hierbabuena)

El sol se colaba por dos pequeñas ventanas que daban al este, abrazando los anchos tablones de madera del suelo y reflotando con su aliento los olores de mi infancia.   No pude evitarlo. Me agaché para olisquear el entarimado. — ¿Qué haces, papá? — Busco en mis recuerdos, Nikki. — ¿En el suelo? ¿Y qué has encontrado? — A mi tía. La carcajada de Sara se deslizó entre los rayos de luz, acariciándolos.

Behe-lainoan dir-dir

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  Eguerdian, balkoian, eguzki goxoan. Gaixotasunak lausotutako begiradaren gainetik, beso biak altxatuz,  oihu txiki bat, aldarrikapen bat ia: «¡ Viva la vida !».  Eta, bapatean, galduta zebilena:  hor zegoen oraindik, nonbait, irribarrea.  Izar uxo baten dirdira.  Kaixo ama.

Juntando letras (Un pueblo en miniatura)

Entramos a la localidad por el primer puente y seguimos la calle principal, hasta desembocar en una bonita plaza casi redonda, construida en torno a un enorme tilo. Era como un pueblo en miniatura, resguardado bajo la cabecera de la iglesia, que la protegía de los vientos húmedos del oeste y noroeste.   Dos gatos y un perro descansaban juntos debajo del árbol. Aquí y allá, las raíces asomaban entre los adoquines y llegaban hasta cada una de las casas. Su enorme tronco estaba rodeado de un banco de madera circular y cinco mesas pequeñas colocadas alrededor. Carámbanos de luces navideñas colgaban de las ramas bajas. La parte superior de dos de las cinco mesas eran, o eso me pareció, tableros de ajedrez. — Parecen casitas con alma de granja —susurró Sara dos segundos antes de entrar. — Me imagino leyendo un libro durante las tardes de verano en ese banco —dije yo, resistiéndome a entrar. — ¿Puedo jugar con el perro? —preguntó Nikki, sin ninguna intención de entrar.  

Juntando letras (El valle escondido)

Pese a las indicaciones de la señora Zimmer, nos despistamos un par de veces. Bueno, tres. No era fácil orientarse en un terreno ondulado aparentemente sin fin y vestido de bosques profundos y desconocidos, donde la hojarasca rebozaba desvíos y las enredaderas desayunaban señales. Juro que llegué a vislumbrar dos pájaros carpinteros que taladraban furiosos la única letra que quedaba de lo que sin duda fue una bonita señal rústica de orientación. Una «H», me pareció. Solo su gorra roja sobre su verde traje los delató en aquel fondo de musgo y hiedra. Imaginé que les habían llamado para un servicio urgente. Pero, ¿quién? Parpadeé con fuerza. No me atreví a comentarlo. Apenas circulaban coches. En ningún sentido. A nuestra derecha, una patrulla de nubes bajas fisgoneaba desde un claro abierto por un enorme abeto blanco caído. A los cincuenta minutos, incluso el embrujo que Sara sentía por el bosque prodigioso comenzó a flaquear. — ¡Mami, papi, un túnel! La vista de halcón de Nikki había ...

Encuentro al amanecer

Esta mañana he asistido, con mis viejos prismáticos, a un bonito encuentro.  Con los primeros rayos del amanecer, dos cornejas ( Corvus corone ) se han reunido en las ramas altas de un viejo y blanquísimo abedul, ya desnudo. Con un metro de distancia entre ambas al posarse. Poco a poco, la corneja que estaba situada más abajo ha comenzado a subir, salto a salto, hasta colocarse a unos diez centímetros de la otra. Esta, que ya se estaba acicalando para "engrasar" (limpiar e impermeabilizar) su plumaje, ha empezado entonces a espulgar a su compañera, que iba cambiando de postura, enderezándose o encorvándose, orientando a su amiga a picotear entre los hombros, la nuca y la parte alta de la cabeza, allí donde no llegan solas. Han sido cinco minutos de ternura, con sus plumas azabache lanzando destellos dorados donde más tarde serán metálicos. Tras unos suaves y felices  agr agr , abriendo la cola en abanico y alargando el cuello como un urogallo en su cantadero, se han despedido...

Sobre la "normalización" de la extrema derecha en Europa

Me gustó el escrito que  Juan Ignacio Pérez publicó el 7 de noviembre en su cuaderno de bitácora de la Cátedra de Cultura Científica, titulado "El crecimiento de la polarización y de la extrema derecha" . Asentía según iba leyendo sus opiniones o juicios sobre la confianza, los efectos de las sucesivas crisis que vamos pasando, o que van quedando, sobre la ansiedad y el miedo, la frustración y el desencanto, sobre las fuentes de la moralidad. Y sonreía al llegar a esta frase: "No parece verosímil que el pueblo se alce en contra de un sistema que, mal que bien, mantiene alimentados y calientes a una inmensa mayoría, y sigue ofreciendo un absurdo paraíso de consumo a la mayor parte de la gente". Un apresurado resumen de lo escrito en este punto por el coordinador de la Cátedra de Cultura Científica de la UPV/EHU destacaría dos posibles reacciones en ausencia de una revolución: abstención o soluciones autoritarias. Relacionado, esto último, con el crecimiento de la ex...

Errepideen ekologiaz (urtebeteko argazki-kronika tristea, Azpeitia eta Tolosa artean)

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Urtebeteko argazki-kronika triste bat da hau. Hamabi hilabeteko istorioa, Gipuzkoako trantsizio zonaldean hartutakoa, Azpeitia eta Tolosa artean, Urrakitik igota. 22 kilometroko tartean. Mugikor batekin. Sarritan pasa arren, ez da urtebeteko zenbaketa sakona edo zehatza, ez baita egunero egindako bidaien kontakizuna. Ez nituen denak ikusiko, beraz, eta, batez ere, ibilgailuaren kolpea hartu ondoren basoan hilko zirenak ere izango ziren, seguru. Esate baterako, errepidea ozta-ozta eta herrenka zeharkatzen ikusi nuen okil beltz gazte zoragarri bat. Gainera, hemen ez daude ikusitako denak: eskinosoa, zozo arrunta eta azeria ez zeuden erakusteko moduan. Ezagutzeko moduan ere ez ia. Eta bazen beste urubi bat, eta baita bigarren katagorri bat ere, eta beste triku bat. Basasagu politt bat ere bai. Argazkietan jasotakoak inguru honetan naturak eskaintzen digun altxorraren lagin esanguratsua bezain aberatsa eskaintzen digute: erbiak, orkatza, katajineta, lepazuria, azkonarra, urubia... Goiko ir...

Mirar para ver: de John Berger a Lars Jonsson

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Robert Capa decía que "si una fotografía no es buena es que no estás suficientemente cerca". Fotografiar esta escena que observé, y que ilusamente he intentado dibujar, exigiría cumplir al menos dos requisitos: acercarme lo suficiente y contar con una buena cámara. Sin el segundo requisito, el primero exigiría habilidades camaleónicas y tiempo (una acción tan curiosa difícilmente se extenderá más allá de unos pocos minutos).  Quedan, entonces, la mirada propia y la ilusión, la vana fantasía (es decir, la vanidad), de plasmarla sobre un papel, con letras o trazos. Y la esperanza de haber mirado a la "distancia justa", como añadiría el gran John Berger, sin quedarnos ni demasiado lejos ni atrapados por el "modelo". Con la idea de "mirar como si fuera la primera vez", pero "sin desdeñar lo aprendido a lo largo del camino de la experiencia y de la vida" ("Ways of Seeing", 1972), con el objetivo de "ver por nosotros mismos...

Ur-jarioen mekanikak eta artelan naturalak hondartzan

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Harea-pikor bat gauza sinplea izan daiteke, baina milioika elkartzen eta mugitzen direnean, gauza harrigarriak sor ditzakete. Adibidez, adarkadura patroi zoragarriak hondartzetan, zuhaitzen adaburuak, sustraiak edota ibaien deltak irudikatuz edo marraztuz, diseinu fraktalak sortuz sarritan. Emaitza ikusten dugu, itsasgorak ezabatu arte, baina artelan horiek sortzeko gertatu diren prozesuak ezagutzea zailagoa da.  "Unraveling the Tapestry of Ocean Crust" artikulu akademikoan, Peter B. Kelemen Columbiako Unibertsitateko ikerlaria fluidoen eta arroken arteko erreakzio prozesu hauen nondik-norakoak azaltzen saiatu zen.  Olatuek atzera egin edo marea erretiratu ahala, nahiko malda (baina ez gehiegi) dagoen hareazko azaletan gertatzen den uraren jarioan zentratu zen Kelemen, jario horien mekanikak aztertuz. Prozesu orokorra ondorengo hau litzateke: olatuak edo marea erretiratzean, ur-jarioak kanal txiki batzuk sortuko ditu; kanal txiki horiek aurrean duten harea erosionatuko dute e...